¿Cómo hacer inventario piso alquiler?
Cómo hacer un buen inventario de un piso amueblado
Por qué conviene hacerlo siempre
Un inventario por escrito evita la mayoría de las discusiones al terminar un alquiler. Si nadie anotó que el sofá ya tenía una mancha, es difícil demostrar quién tiene razón. Lo que no está escrito y firmado depende de la memoria de cada uno.
Es útil incluso si el piso es de un familiar o si el inquilino es un conocido. Sirve para que todos tengan clara la lista de lo que se entrega y su estado, y para no tener que justificarlo después.
El inventario se puede anexar al contrato. Indica en el contrato que se adjunta y que las dos partes lo firman. Si tienes dudas legales, consulta con un profesional.
Cómo describir el estado de cada objeto
Usa pocas claves y siempre las mismas: N (nuevo), B (bueno), U (usado, con desgaste normal) y D (dañado). Añade una frase breve cuando haya algo concreto que anotar, por ejemplo «arañazo en la puerta» o «falta un cajón».
Cuenta y escribe las cantidades: platos, vasos, cubiertos, toallas, perchas, sillas. Un «juego completo de menaje» no vale si luego falta la mitad. Describe el color o el material para evitar confusiones entre muebles parecidos.
Prueba lo que funciona. Enciende el horno, pon la lavadora unos minutos, abre los grifos, enciende cada luz y comprueba las persianas. Anota «Sí» o «No» en la hoja de electrodomésticos.
Fotos, lecturas y entrega final
Haz fotos generales de cada estancia y detalles de cualquier desperfecto. Guarda las fotos con fecha y anota su número en el registro. Haz copia en tu ordenador o en la nube.
Apunta las lecturas de los contadores el día de entrada y el de salida, y anota qué suministros quedan a nombre del inquilino. Así queda claro desde qué fecha empieza cada responsabilidad.
El día de la salida, repasad el inventario juntos y completad la columna «Estado salida». Anotad las diferencias, las fotos y los acuerdos, y firmad de nuevo. Si hay que valorar reparaciones, apunta presupuestos en euros y conserva facturas.