¿Cómo hacer factura autonomo?
Guía rápida: qué debe llevar una factura de autónomo y cómo llevar el registro
Datos habituales de una factura
Una factura suele incluir el número (correlativo, dentro de una serie), la fecha de emisión, el nombre o razón social y el NIF de quien factura y de su cliente, el domicilio de ambos, la descripción de los servicios o productos, la base imponible, el tipo de IVA y la cuota resultante.
Si aplicas retención de IRPF, se indica el porcentaje y el importe retenido, y el total a pagar es la base más el IVA menos la retención. Si la operación está exenta de IVA o no sujeta, suele hacerse constar la referencia legal que lo justifica.
Los requisitos exactos dependen de cada caso y están regulados en el Reglamento de facturación. Ante cualquier duda, verifícalo con tu gestoría.
IVA e IRPF en una factura: cómo se calculan los importes
La cuota de IVA se obtiene multiplicando la base imponible por el tipo de IVA. Por ejemplo, con una base de 850,00 € y un tipo del 21 %, la cuota es de 178,50 €.
La retención de IRPF se calcula también sobre la base imponible, no sobre la base más IVA. Con un 15 % sobre 850,00 € la retención es de 127,50 €, y el cliente te pagaría 850,00 + 178,50 − 127,50 = 901,00 €.
No todas las facturas llevan retención: depende de quién sea el cliente y de la actividad. Comprueba en cada caso qué te corresponde.
Cómo llevar un registro de facturas que no te dé problemas
Registra cada factura al emitirla, con su fecha y su tipo de ingreso. Así, al acabar el trimestre, solo tienes que revisar y no reconstruir.
Revisa una vez al mes qué facturas siguen sin cobrar y reclama las vencidas. Un registro con la columna de cobro actualizada te da una idea clara de tu liquidez.
Conserva las facturas y el registro durante los plazos que marque la normativa y haz una copia de seguridad del archivo cada trimestre.